sábado, 27 de junio de 2009

Cerebro Triuno y Educación

Cerebro Triuno y Educación

Quisiera tratar este tema propuesto por Paul Mac Lean tan interesante dentro del superaprendizaje, que plantea la manera en la que nuestro cerebro se ve divide en tres complejas partes interconectados; cada uno de ellas posee su sus propias funciones que pueden operar de forma independiente, así como una particular inteligencia, con lo cual se ha podido concluir que hay un sistema de Inteligencias Múltiples.
Paul Mac Lean, quien para el año de 1997 era Director del Laboratorio de Evolución Cerebral y Conducta del Instituto Nacional de Salud Pública de California, desarrolló un modelo de la estructura cerebral del ser humano, conocido como "cerebro triuno", "triada cerebral" o "tres en uno" y nos basaremos en este modelo para comprender la conformación de este órgano, donde se plantea que el cerebro humano está conformado por tres sistemas neurales interconectados y que cada uno tiene su específica y particular inteligencia, así como sus funciones propias y definidas las cuales vienen relacionadas en función del proceso de evolución y por consiguiente, del desarrollo de cada uno de los sistemas neurales los cuales se pueden mencionar de la siguiente manera: a) el Sistema o Cerebro Neocortical que nos permite estar conscientes de lo que imaginamos, fantaseamos, creamos, razonamos,
El sistema reptil: ubicado encima del tope del tallo cerebral constituye el sistema neuronal más antiguo en el cual se encuentran ubicados los instintos o tendencias básicas que garantizan nuestra supervivencia el deseo sexual, la búsqueda de comida y las respuestas agresivas del tipo de la reacción: “huye o pelea”. Por ello las conductas provenientes de este sistema son preprogramadas, inconscientes y automáticas, que se activan en situaciones de estrés por medio de una descarga general del sistema nervioso simpático, que prepara al animal para que huya o se defienda combatiendo por su vida. En nuestro caso, ante situaciones de estrés es importante trabajar con la corteza cerebral que por sus capacidades para analizar opciones y seleccionar pautas de conductas deliberadas, brinda otras posibilidades de solución ante los problemas.
MacLean sugiere haber encontrado en el sistema límbico una base física para las tendencias al dogmatismo y a la paranoia. En otras palabras una base biológica para la tendencia de subordinar la razón a los sentimientos; de esa manera, racionalizando ciertas tendencias, aunque las últimas fueran ilógicas. Para él existen grandes peligros posibles resultados de ese poder del sistema límbico. Como él lo postula es que, este mamífero inferior del sistema límbico tiende a ser el sitio desde donde emanan nuestros prejuicios; en lugar de originarse en la neo-corteza capaz del pensamiento abstracto y lógico.
El sistema límbico: Lo constituye una capa más reciente en la evolución de los seres humanos, que recubre el sistema reptil, comprende centros importantes como el tálamo, el hipotálamo, el hipocampo, y la amígdala. Este sistema es responsable de las emociones, los sentimientos, los miedos, las motivaciones y deseos; cuida de la supervivencia social, es decir es el asiento de respuestas afectivas y expresiones de la emoción que controla al sistema autónomo del organismo.
Para las cuestiones de aprendizaje el hipocampo es muy importante, ya que se relaciona con la memoria a corto plazo y la transformación de los recuerdos a corto plazo en otros a largo plazo.
El sistema neocorteza: permite estar conscientes de lo que imaginamos, fantaseamos, creamos y razonamos, así, pues,la neocorteza nos permite modificar conscientemente nuestro comportamiento y estrategias de conducta y aprendizaje. Desde el punto de vista evolutivo es el sistema más nuevo y se subdivide en dos hemisferios: el derecho y el izquierdo. La mitad izquierda de la corteza controla el lado derecho del cuerpo y viceversa. El cerebro derecho es más espacial, abstracto, musical y artístico; mientras que el izquierdo es más lineal, racional y verbal. No obstante, las investigaciones determinan que aunque cada lado del cerebro es dominante en actividades específicas, ambos están capacitados en todas las áreas hallándose distribuidas en toda la corteza cerebral, no obstante y vale resaltar, prevalece la dominancia especificada por Roger Sperry.
En tal sentido las habilidades tales como el lenguaje (palabras, símbolos), números, lógica (secuencia, enumeración, linealidad, análisis, tiempo, asociación), ritmo, color, imágenes (ensoñación, visualización) y percepción espacial (dimensión, gestalt) las poseemos todos los seres humanos y pueden ser desarrollados mediante la utilización de técnicas adecuadas tales como el pensamiento irradiante y la cartografía mental.
También es importante destacar que Los lóbulos prefrontales y frontales juegan un rol especial en la asimilación neocortical de las reacciones emocionales. Como módulos de nuestras emociones, asumen dos importantes tareas: En primer lugar, moderan nuestras reacciones emocionales, regulando las señales procedentes del cerebro límbico. En segundo lugar, elaboran planes de actuación concretos para situaciones de emergencia. Mientras que la amígdala del sistema límbico proporciona los primeros auxilios en situaciones de excitación extremas, el lóbulo pre-frontal se ocupa de la delicada coordinación de nuestras respuestas apropiadas.
En resumen, a medida que el hombre ha evolucionado se han ido superponiendo capas en lo que hoy conforma nuestro cerebro, que de acuerdo con el Premio Nobel, Gerald Edelman, su funcionamiento se aproxima a un sistema ecológico en donde hay un debate constante entre lo racional y lo intuitivo.

De acuerdo a la lectura que recomiendas para lograr el equilibrio entre lo racional y lo intuitivo.

miércoles, 10 de junio de 2009

AUTOESTIMA

AUTOESTIMA


La promoción de la autoestima, es un componente más de la formación integral de los alumnos. En este artículo, se proponen unos puntos básicos de reflexión.
La mayoría de expertos en el tema entiende que las personas con un autoestima ajustado y positivo son más capaces de actuar de forma independiente, elegir y tomar decisiones, interactuar con los demás, afrontar nuevos retos, asumir responsabilidades, contradicciones o fracasos...; en definitiva, están mejor preparadas para participar de manera responsable en las distintas actividades e instancias sociales y alcanzar un mayor nivel de felicidad tanto propia como ajena. Parece indudable, pues, la incidencia que tiene la autoestima en la organización mental de los individuos y en el control y dirección de sus conductas y realizaciones.
La autoestima se reconoce como un indicador del desarrollo personal fundado en la valoración, positiva, negativa o neutra, que cada persona hace de sus características cognitivas, física, emocional y su relación con los otros. Dicha valoración se construye sobre la base de la opinión que cada persona tiene sobre sí misma, a partir de los atributos que le otorgan las características mencionadas.
Esta opinión es confirmada por cada individuo a partir de la percepción de cómo y cuánto lo valora quien lo rodea y, particularmente, todo aquel que es relevante, para él, en su vida cotidiana (Arancibia, 1997; Fredes, 1998) Desde esa perspectiva, la autoestima sustenta y caracteriza el comportamiento relacional y el potencial de interacción de un sujeto en su medio ambiente.

Las dimensiones antes señaladas se pueden entender de la siguiente forma:
* Autoestima física: es el sí mismo percibido de los alumnos con relación a su apariencia física; esto es, la opinión que tienen los alumnos respecto a su presencia corporal. Ej:“Creo que tengo un buen tipo”, “Soy un chico guapo”, etc.
* Autoestima de competencia cognitiva/intelectual: esta dimensión revela cuáles son las autopercepciones que tienen los alumnos con relación a su rendimiento y a sus capacidades de tipo intelectual o académico. cuestiones como “Pienso que soy un/a chico/a listo/a” o “Soy bueno para las matemáticas y los cálculos”, etc.
* Autoestima emocional: Esta dimensión hace referencia a como los alumnos se perciben con relación a determinadas situaciones que pueden provocar estrés. Esta dimensión pone de relieve en qué medida los sujetos responden de forma íntegra y con capacidad de autocontrol ante determinadas situaciones difíciles con las que se encuentran en la vida cotidiana. Son del tipo: “Me pongo nervioso/a cuando me preguntan los profesores”.
* Autoestima de relaciones con otros significativos: esta dimensión revela cuál es la percepción que tiene el alumno respecto a sus relaciones con los padres y con los profesores. Los padres y los profesores son figura de primera magnitud a la hora de aportar imágenes a los adolescentes, de forma que influyen en la génesis de sus percepciones sobre sí mismos. Los cuestionamientos son del tipo “A menudo el profesor me llama la atención sin razón” o “Mis padres están contentos con mis notas”, etc.

Actualmente disponemos de gran cantidad de investigaciones que ponen de manifiesto que la implicación activa del sujeto en su proceso de aprendizaje aumenta cuando se siente autocompetente. Esta implicación motivacional influye tanto en las estrategias cognitivas y metacognitivas que pone en marcha a la hora de abordar las tareas como sobre la regulación del esfuerzo y la persistencia ante situaciones difíciles.

En función de la lectura analiza los siguientes mensajes y di cuales deben ser filtrados o desechados y por qué:

Gracias sabía que podías
Eres torpe
Confío en ti
Eres irresponsable
Soy una inútil
Si me valoro, no temo el “que dirán” de los demás.